“Lo que se oculta tras los vientres de alquiler”

bez redimensionada

Artículo de Yolanda Martos para “Bez”.

“En pocas semanas se llevará a cabo una feria de vientres de alquiler. No es la primera vez que se hace. La denominación no puede ser más explícita. Se trata de ofrecer distintos paquetes para que las parejas puedan comprar bebés en las mejores condiciones de precio y con un mínimo de complicaciones legales.

En España, la Asociación por la Gestación Subrogada lleva tiempo intentando legalizarla a través de una iniciativa legislativa popular, pero recientemente la Asamblea de Madrid votó en contra de la proposición no de ley de Ciudadanos en esta área, por considerar que lesionaba los derechos de las gestantes.

¿Por qué se  pretendía aprobar esta proposición tan rápidamente? Porque cada vez hay más países que cierran sus puertas a las parejas que proceden de Estados en los que la maternidad subrogada no es legal. Así se evitan complicaciones jurídicas y de índole humana. Cuantos más países puedan entrar al mercado, más se abaratará el precio del bebé. Hay varias agencias ofertando las modalidades, origen y precio, basta con teclear en Internet. Depende de lo que quiera gastarse, puede encargar un bebé en Estados Unidos, Ucrania, Grecia, Rusia, Georgia, Kazajistán, Nepal, Camboya… Todos estos países, están abiertos a alquilar los vientres de las mujeres a extranjeros, cosa que no hacía Grecia, pero que empezó a admitir, por la crisis, desde 2014. México, que fue paraíso de vientres, también ha restringido el acceso. Estados Unidos (principalmente California) es el preferido, siempre que llegue el presupuesto. Mientras, en Reino Unido y otras partes de Europa, se limita a los nacionales, y la madre gestante tiene meses para pensarse si finalmente reclama a su bebé, en Estados Unidos, la renuncia es total.

¿Quienes alquilan su vientre?

Europa tiene pocas variantes en su legislación: en Francia, Suecia, Noruega, Alemania e Italia, está totalmente prohibido; en Reino Unido, Bélgica y países Bajos, se reconoce la subrogación altruista pero la comercial es ilegal y en lugares como Brasil, se presta o subroga el vientre solo a familia directa. ¿Quiénes subrogan la maternidad por dinero? Si se da un vistazo al mapa, tendremos la respuesta.

“Las parejas que alquilan vientres buscan que la donante de óvulo, sea distinta a la que gesta, para evitar un posible conflicto jurídico”

En España, hace meses que intelectuales españolas se pronunciaron en contra de la comercialización del útero de las mujeres por razones éticas. Alicia Miyares, doctora en filosofía, resume a bez.es los argumentos de esta rotunda oposición: ” Hay dos perspectivas en los que están a favor de cualquier subrogación, aquellos que desean un hijo por encima de todo y tienen una posición puramente emocional y aquellos que tienen intereses comerciales. Claro, si no te enteras de lo que hay detrás, ¿quién se va a oponer a que desees un bebé? Pero la subrogación comercial, esa que se oferta en las ferias de vientres, al ejemplo de California, es cuestionable ética y jurídicamente. Desde el punto de vista ético, no se puede tomar el cuerpo de las mujeres como máquinas que fabrican hijos a gusto de los que pagan. Tras la compra-venta hay una gran mentira y una trampa que hace imposible aceptar esta práctica, porque se les niega a las mujeres su derecho a decidir si se quedan finalmente con el bebé. Pensemos que cuando una mujer da a luz, no puede dar en adopción a su criatura al menos en tres meses. Eso significa que podría arrepentirse en ese tiempo aun siendo vientre de alquiler, y es lo que quieren evitar con la subrogación comercial”

En estos momentos, las parejas que alquilan vientres buscan que la donante de óvulo, sea distinta a la que gesta, para evitar un posible conflicto jurídico, porque si el material genético es de una y la que lleva a cabo el embarazo es otra, la gestante tiene más difícil reclamar el bebé a los padres intencionales. En España esta práctica no tendría cabida porque en la legislación española la filiación materna viene determinada por el parto. Con esos contratos de compraventa la filiación se eliminaría antes de que haya nacido el bebé.

“Pero a los que están a favor de la subrogación comercial -sigue Alicia Miyares- no les importaría que saliera una ley increíblemente reducida, lo que les importa es que España tenga alguna ley porque, por los problemas que ha habido con devolución de criaturas con deformaciones, no quieren saber nada de países que no estén regularizados.”

¿Qué riesgo tienen las gestantes de alquiler?

En la mirada esperanzada de parejas deseosas de un bebé, no entran las deformaciones ni los posibles efectos secundarios para las gestantes, pero saben que en la fecundación in vitro la garantía de éxito no existe. “Para intentar un embarazo con éxito -dice Maria José Alemany Anchel, profesora de la Escuela de Enfermería de la Fe, matrona y doctora en Historia- hay que dar una cantidad considerable de hormonas a las que donan óvulos para poder extraer un buen número de ovocitos de los cuales algunos se fertilizan y otros se congelan. A las gestantes se las hormona igualmente para preparar el útero y que pueda anidar bien el embrión o los embriones, porque se implanta más de uno. Está científicamente comprobado que esta sobrecarga hormonal conlleva nauseas, riesgo vascular y aumenta de manera increíble las posibilidades de cáncer de ovario y cáncer de mama. De hecho, hasta ahora, solo permiten alquilar el vientre dos veces”.

“No queda claro que se informe al completo a las mujeres que alquilan su vientre”

Al tratarse de un contrato comercial, como el que se brinda en las ferias de vientres, se supone que ambas partes aceptan las condiciones. Sin embargo, según la doctora Alemany, no queda claro que se informe al completo a las mujeres que alquilan su vientre, o bien, se acepta la falta de información como un mal menor porque necesitan el dinero. Hasta hace poco, la publicidad, orientada a universitarias, se basaba en la ayuda.”¿Tú quieres ayudar a una pareja a tener hijos? -sigue Alemany- y las universitarias pensaban que estando sanas, lo mismo les daba. En la actualidad, es la falta de dinero lo que les hace dar el paso.”

¿Cuánto puede costar un bebé? Las cifras oscilan desde los 50.000 a mucho más de 100.000 euros no sólo por los países de oferta, sino porque a veces el embarazo fracasa y hay que repetir la implantación. Más  difícil de averiguar es lo que cobra cada gestante por el intento. En Estados Unidos, de los 100.000, cobraría cerca de 10.000 dólares si tiene gemelos y sólo 600 si aborta al tercer mes. El resto es para los intermediarios. “Sabemos -continua Alicia Miyares- que además se firman condiciones de lo que tienen que hacer, evitar y hasta lo que deben comer. Si los padres son veganos, la pueden exigir una dieta vegana. Son  granjas. Y cuantos más países entren a legalizar la subrogación comercial, más bajada de precios habrá y menos garantía para las gestantes y los embriones”

Ante la propuesta de Ciudadanos, rechazada en  la Asamblea de Madrid como quedó dicho, la Plataforma No Somos Vasijas emitió un comunicado sobre el significado y riesgo de aprobar esta ley. Ahora esperan que no salga adelante porque iría en contra de la mayoría de las leyes europeas y de la posición de organismos políticos internacionales.

¿Por qué encargan un bebé y no adoptan?

 La doctora Alemany entiende que se mezcla el deseo de las parejas por un bebe, pero no que ese deseo se convierta en un derecho. “Ahí se entra en la comercialización de los cuerpos y hay otros sistemas como la adopción. Con la cantidad de criaturas que por distintas circunstancias están necesitados de acogida, se haría una gran labor social. Sin embargo, quieren algo natural, ¿natural? ¡está todo medicalizado! ¿Y qué ocurre con el aspecto psicológico? El vínculo entre el embrión y la madre es muy significativo y sin embargo se rompe. El embrión está creciendo en un hábitat que no corresponde al que tendrá. Un embarazo no es solo biológico, es totalmente emocional. Toda la información de las emociones el sentimiento y el vínculo se traslada… se entra en contradicción con la cultura que defiende el vinculo entre madre y el feto y se buscan argumentos para justificar la subrogación. Ahí entran también intereses de investigación y farmacéuticos: productos de estimulación hormonal y tecnología”.

 Y si el vínculo se traslada ¿qué sentirá un embrión creciendo en un vientre que lo le quiere? La adopción se dificulta con los plazos: mientras un embarazo con vientre de alquiler puede tener una espera de 12 meses, en el caso de tener éxito a la primera, las adopciones conllevan trámites largos y requisitos exigentes. Pero desde el punto de vista económico, a pesar de la rebaja de los vientres de alquiler, sale más barato viajar al país origen del bebé y comenzar los trámites. La decisión es de cada cual. La información ya la tienen si quieren ir a la feria.

Fuente: Bez.es